martes, 25 de noviembre de 2008

Que trata del francotirador

Los recuerdos van y vienen, se me aparecen en la mente y no puedo distinguir la época en que ocurrieron los hechos, lo que tengo claro es que sucedieron. Es el caso de este breve relato que paso a contar........ Con mis esposa y mis hijos, tenemos como centro neurálgico de la familia el dormitorio matrimonial, allí todo ocurre: desayunos, almuerzos, cenas, ver tv, incluso a veces lo usamos para dormir, es una práctica que debo haber heredado de mis padres. En una ocasión viendo televisión en su dormitorio, todos concentrados en el capitulo nocturno de Shogún, me parece, y para descargar la tensión de la trama, que seguramente tenía al jovencito colgando de la cuerda floja y a punto de ser atrapado por sus chorrocientos enemigos, mi madre compartió nueces para todos, hay que reconocer que cuesta su poco partir la cascara que protege el contenido de este delicioso fruto, pero, cada uno a su manera comenzó esta tarea, ciertamente unos con mayores dificultades que otros lográbamos nuestro objetivo, algunas debo reconocer no se pudieron partir, en eso estabamos cuando mi padre se levanta silenciosamente y se dirige al baño que estaba al lado del dormitorio, los demás seguimos tensos y en silencio el desarrollo de la serie, de pronto se escuchan desde el baño unos ruidos de esos de dudosa procedencia, mi madre como si estuviera esperando que eso sucediera le grita ¡¡Eso es Juan, si no puedes partirlas con la mano ni con el pie agárralas a balazos!!.
No recuerdo el final del capítulo de Shogún, ni siquiera recuerdo si terminamos de verlo después de reírnos hasta casi orinarnos en el piso, tampoco recuerdo si mi padre le dio a las nueces o no....pero lo que nunca olvidaré es el olor a pólvora que se esparció por toda la pieza tras los disparos del francotirador.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Que trata de un joven común y corriente como tú o yo

Mis gustos musicales se iban ampliando a medida que transcurría la década de los 70, fueron parte de mis horas en casa, Leonardo Favio, Sandro, Salvatore Adamo, Charles Aznavour, Raphael, y muchos otros, pero sobre todo Nicola Di Bari, con su Liza de los ojos azules. Yo creo que todos tenemos en nuestra vida algo que despierta en nosotros recuerdos de hechos que nos han marcado de alguna manera: olores, sabores, sonidos; en mi caso esta canción me devuelve en milésimas de segundos a la enseñanza básica, me veo caminando por las calles de la ciudad con mi pelo engominado, el bolsón de cuero color café que iba cruzado del hombro a la cadera, pantalón gris, camisa blanca, zapatos negros (seguramente sucios) y vestón azul con cuello en el cual destaca en el lado izquierdo del pecho, la insignia de la Escuela de Aplicación Anexa a la Normal. Hay una edad más hermosa que la niñez?
Vivíamos por esos años en la Población Santa Inés, en el sector sur de la ciudad, ya no tendríamos que volver a cambiarnos nunca mas, ya que esa era casa propia, como dijo Tito Fernández era la "casa nueva, nuestra casa, frutos de tantos años llenos de penas blancas", mi padre ya le había dicho a mi madre "quítate el delantal vieeja, quiero verte en pe....." mi padre siempre tan dicharachero.
Dicen que el mundo es un pañuelo, si eso es cierto una ciudad es apenas una estampita, ya que, coincidimos en esta población con grandes amigos conocidos anteriormente, familias como los Vilches, los Toledo, los Lizana, etc. La amistad comenzada hace ya algunos años sólo se vio fortalecida en este reencuentro. Una de estas familias tenía un hijo muy particular, cuando recién lo conocimos lo llamaban Ricardo, luego en el reencuentro lo llamaban Richard, seguramente por la gran influencia de nombres extranjeros que surgió con la nueva ola y que actualmente igual existe pero debido a otras causas. Con el tiempo al Richard lo apodaron con el nombre de Garrincha, por la forma arqueada de sus pies que al parecer se asemejaban de alguna manera al gran jugador brasileño seleccionado campeón del Mundial del 62 en Chile.
Todas las familias llegadas tenían algo en común, la cantidad de hijos que coincidíamos en edad, lo que nos permitió formar un grupo compacto con intereses similares, este grupo fue conocido con el pasar de los años como "los cabros del bloque", lo que significa que el grupo New Kids on the Block es una burda copia de este original chilensis.
Era común juntarse en la equina del pasaje 17 que daba en forma perpendicular con la calle Peña; siempre destacaba el Garrincha, este vivía en el otro extremo del pasaje, era de contextura mas bien gruesa, de estatura media, silencioso pero de sonrisa fácil, siempre caminaba lentamente hacia la esquina, silbando, la mano izquierda en el bolsillo y la otra en constante gesto de rascarse el trasero, siempre era el primero en llegar y el último en retirarse por las noches. Un día compartiendo como siempre en una de las habituales y sanas tertulias de esquina, no faltó el gracioso que al ver al Richard llevar su mano derecha al trasero le gritó ¡¡buenas mani raja*!!, las risas no se hicieron esperar, el jolgorio fue total y desde ese día, ya no fue el Ricardo, ni el Richard, ni el Garrincha fue el Mani Raja, derivando en algunas ocasiones según la creatividad de los miembros del grupo en "garra de acero, "garra de águila", incluso en alguna oportunidad se tarareó la pegajosa canción "El manicero" de la siguiente manera "Maní, maniraja mani, cuando veas al maniraja por ahí no te olvides de comprar rico mani".
"El tiempo se nos ha pasado como si fuera un sueño" y, como es lógico imaginar, todos los "cabros del bloque" dejamos nuestros hogares de la población para realizar nuestras vidas. Hace mucho que no sé nada del Ricardo, el Richard, el Garrincha, el Maniraja, pero sí he escuchado los relatos de las madres de algunos amigos que aún viven en ese pasaje, ellas cuentan que en las noches de invierno, cuando la densa niebla cubre la ciudad, pueden distinguir la silueta de un hombre que permanece largas horas parado en la esquina del pasaje 17, silbando y comiendo harina, desnudo, con la mano izquierda en el bolsillo y con la mano derecha metida en la hendidura. Mito o realidad? Ud. decide.
* Raja: f. Hendidura, corte, grieta. (Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe S.A., Madrid, España).

lunes, 10 de noviembre de 2008

Que trata de cómo un chirigua se convirtió en chimpancé

La década de los 60 avanzaba vertiginosamente y yo seguía creciendo al ritmo de la música de la nueva ola, recuerdo con nitidez el sonido inconfundible de Los Ramblers, Los Bric a Brac, Cecilia, Luz Eliana y por supuesto mi gran favorita Gloria Benavides y sus canciones La Gotita, Las películas tristes, etc. que hicieron de mi infancia una época inolvidable. Seguramente tarareando estas canciones la familia se trasladó a la Población Caupolicán; una pequeña población ubicada entre las calles San Martín por el norte, Buen Pastor por el sur, Av. Manso de Velasco por el oriente y Chacabuco por el poniente, ocupamos la casa N°99 del pasaje Orella. Allí hicimos grandes amigos como los Toledo, los Vilches, los Ramírez, etc.
Debido a mi contextura pequeña y delgada se me apodó Chirigua (Chirihue) como la avecilla pequeña de plumaje amarillo que aun podemos ver de vez en cuando en los jardines y arboles de la ciudad. Puedo decir que a estas alturas de la vida me mantengo igualito, claro que con el plumaje más arrugado y con tonos blancos en algunos sectores.
La actividad familiar se centraba en jugar en un gran potrero que estaba justo en frente de nuestra casa, donde hoy se ubica el Hospital Base de Curicó y visitar constantemente la Plaza de Armas junto a nuestros padres, paseo obligado los fines de semana, allí estaba nuestro centro de recreación, gran espacio para correr, piletas con agua, árboles por doquier, la banda dominguera, los vendedores de golosinas........y, los faroles, todo un parque de diversión gratis para nosotros.
En una de estas visitas a este verdadero jardín de edén, jugando como tantas veces al pillo con mis hermanas y hermanos, corrí, corrí, corrí, escapando de mis perseguidores, mirando hacia atrás de vez en vez para ver cuan cerca estaban de mí, en una de esas al volver la vista al frente ya estaba demasiado cerca el poste de uno de los tantos faroles que iluminan esta hermosa plaza.
Entre las fobias que llevo a cuestas están el temor a las arañas y a los clavos en maderas botadas en diferentes lugares, siempre he dicho que los clavos al igual que las telarañas, están ahí, siempre están ahí.....esperando, la tela a la mosca y el clavo al pie descuidado que lo pise, esa es su función, no tienen otra, sólo esperar como un paciente cazador. Los postes, de igual manera, simplemente están ahí esperando que un niño termine incrustando su anatomía en él; pues ese día fue mi día, terminé pegado al poste cual niño abraza a su madre en un cariñoso y desesperado abrazo del oso. No tengo recuerdos posteriores inmediatos al accidente, sólo recuerdo el chichón en la frente y que la trompa se me hinchó a tal punto que el chirigua dejó de existir para convertirse en un chimpancé.
Han pasado muchos años desde esa terrible experiencia, pero a veces en mis sueños puedo ver a un niño que sale del dormitorio sollozando hacia el comedor, se acerca a la mesa cuya cubierta le queda a la altura de la trompa y, con lágrimas deslizándose suavemente sobre sus mejillas le dice a su madre: "Mamá, mamá, los chiquillos me están dichendo chimpanché", su madre cariñosamente lo toma en sus brazos y lo consuela diciendo "no les haga caso mi niñito, quiere un platanito?"

viernes, 7 de noviembre de 2008

Que trata de por qué el Tachuela no pudo ser futbolista

Corría la década del 60 (utas que estoy viejo!), en las emisoras se escuchaban incesantemente las canciones que hoy son clásicos del grupo de artistas llamado "La Nueva Ola Chilena" (grandes artistas y grandes canciones), vivíamos para ese entonces en una gran casa de esas antiguas con grandes corredores prácticamente en la parte central de la ciudad. En frente nuestro había una peluquería donde lógicamente nos martirizaban de mes en mes con unos cortes que ni en la dictadura, mi padre se hizo cliente rápidamente de este salón (de torturas para nosotros), no sé cual es el nombre del peluquero, seguro mi padre tampoco lo sabe pero para nosotros era "El Peluca". El Peluca tenía hijos de edades similares a las nuestras, eran más bien bajos para la edad y resulta curioso que se les conociera a los varones con el apodo de "Tachuelas", sería porque eran bajitos y de cabeza grande? siempre me intrigó el apodo.
Como es natural pensar, entre nosotros y los hijos del Peluca nació una gran amistad, ambas casas eran nuestra casa y visitabamos por igual ambas casas compartiendo nuestros juegos propios de la edad y de la época.


En una ocasión el mayor de los Tachuelas al ir a visitarnos vió en medio del patio una pelota, para los ojos de un niño, infladita, reluciente, como recién salida de fábrica, desde la entrada hasta donde estaba la pelota habían fácilmente entre 0 y 100 metros (era grande la casita), sus ojos se abrieron cual platos, su corazón se agitó, preparó su mejor golpe, se agazapó cual depredador dispuesto para la caza, respiró profundo y corrió.... (ahora mirando en retrospectiva creo que se sintió como los ídolos de la gloriosa selección de fútbol del mundial del 62 y a mi me parece ver corriendo a Leonel Sanchez o a Jorge Toro grandes jugadores o como el poderoso Mortero Aravena del fútbol más actualizado), en su veloz carrera su mente seguramente imaginaba la pelota ubicada en el ángulo imposible para los arqueros, donde las arañas tejen su tela, y a todo el público vitoreando su nombre y celebrando su gol. Antes de golpear el balón hubo un silencio sepulcral, todos los que observabamos esperabamos el desenlace de esta acción.....luego del silencio sólo se escuchó un grito desgarrador del Tachuela junto con el estallido de las risas contenidas de los presentes.


El Tachuela había golpeado una gran bola de acero (similar a las que usan los lanzadores de la bala, probablemente era una bala de cañón) salida de no sé donde y que estaba en el patio de la casa, los dedos le quedaron a la altura del talón, cuentan que tardo muuuucho tiempo en que le volvieran a asomar uñas en sus dedos pequeños, pero además cuenta la leyenda que en su dedo gordo nunca más se le volvio a juntar mugre bajo la uña.


Nota: Quiero excusarme porque no puedo referirme en esta ocasión a las condiciones en que quedó el que cabeceó la bola.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Por qué este blog?


Nací el día 7 de mayo de 19....., a quien le importa de que año, me imagino que a ustedes no y a mi ya se me olvidó, seguro ya son muchos, en todo caso he aprendido con los años que el envoltorio es el que se marchita, el espíritu permanece intacto, como en mi caso, viejo de cuerpo pero juvenil de espíritu como el que más.

Pero claro ese no era el tema a tratar. Mis padres al parecer no me querían cuando nací, lo digo por los nombres que me pusieron, o esperaban a una niñita o les parecí muy feo, la cosa es que tenian que castigarme con un castigo que durara para siempre; por qué pienso que esperaban una niña? mi primer nombre es Adolfo en honor a mi abuela paterna que se llamaba Adolfina, una abuelita de las antiguas: bajita, de cabeza cana, trabajadora, cariñosa, juguetona, muy dadivosa, pero tenía que llamarse Adolfina? no digo que el nombre sea feo, es mas, suena bien en otras personas pero seguro a mi no me vendría si fuera mujer así como tampoco me parece que suene bien en mi Adolfo. Seguro mi padre sugirió el primer nombre y, como a mi mamá tampoco le gustaba el regalito llegado del cielo ella aportó con el segundo nombre y como ya habían matriculado a mi hermano mayor con el nombre del abuelo paterno Arturo y al segundo con el nombre del papá Juan, había que terminar de joder al tercero así que me pusieron el segundo nombre de mi padre, Anselmo. Cada vez que lo pronuncian siento cerca de mi un olor a campo que ni les cuento, mis zapatos se transforman en ojotas, la calle en acequia, el celular en pala, los lentes de sol en chupalla y los autos son plantación de choclos, estoy solo en el campo y escucho la voz lejana de mi padre que grita ¡Anselmoooo! ¡Anselmoooo! no hay salud.

Pero creo que ese tampoco era el tema que me convoca hoy, por qué este blog?, me preguntaba una amiga hace un rato, pues porque hay historias, hay mitos y leyendas, hay mentiras y verdades, hay cuentos y cahuines, hay de todo un poco y tambien un poco de nada en el proceso de crecer en una población, sobre todo en esas poblaciones antiguas donde todo era de todos y donde todos compartían con todos, donde todas o casi todas las casas fueron la sede del club, donde todas o casi todas las casas fueron nuestra casa, en fin, en donde todas las cosas o casi todas las cosas no eran tuyas ni mías ni de nadie....eran nuestras. Por eso, en honor a esa época hermosa de niñez y juventud, y antes de que se borren por completo de mi memoria, es que quiero rescatar y compartir Relatos de Infancia y Adolescencia y Otras Yerbas.